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Lic. Daniel Fernando Peiró - Extraído de Carpe Diem #83

 El Secreto que no es secreto:
“Los 7 principios universales de la Ley de la Atracción”

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La Ley de la Atracción, ha sido difundida recientemente como “El Secreto”, aunque no es ciertamente un “secreto”, ya que - de entre toda la sabiduría divina expresada por Jesús -  esta ley espiritual responde a su verdadero nombre: La “Ley Atractiva del Amor”. Es el Amor de Dios el que se manifiesta en nuestra vida humana, en esta vida material o tangible, respetando siete principios universales. En la medida que tu comprendas el funcionamiento de estos siete principios, tu vida irá siendo cada vez más plena, amorosa y abundante.

En la Biblia, en Mateos 7:7,8, el Divino Maestro Jesús expresa:
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

Primer Principio: Todo es Mente

El universo es una creación de la Mente de Dios y nosotros existimos porque Dios nos piensa; el día que Él deje de pensarnos, dejaremos de existir. Los seres humanos somos co-creadores de todas las cosas y situaciones en este plano terrenal o material, por medio de nuestra mente que está ligada insoslayablemente a Dios. Somos hechos a Su imagen y semejanza, y es por ello que, la mente humana, al conectarse con la mente divina, precipita o materializa todo producto de nuestros pensamientos.

Jesús nos enseña a orar diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Todo cuanto pensamos, es un acto de co-creación que, desde la mente del cielo, se manifiesta en el mundo terrenal, en el mundo de las formas.

Si tú piensas repetitivamente en todo aquello que quieres para tu vida, lo atraerás. Cuando logras una sincronía entre el poder de la mente, el poder de tu lenguaje y el poder de tus emociones, cosecharás los frutos de aquello que sembraste. Es muy importante que seas consciente de esta trinidad entre pensamiento, palabra y emoción. Si piensas en algo que deseas, verbalizas tus deseos a Dios, es decir, lo pones en oración; pero tienes dudas de no alcanzarlos, tu cosecha será similar a la electricidad que tus emociones le hayan impregnado a aquellas cosas que visualizaste y verbalizaste.

Los pensamientos son semillas. Jesús dijo que la semilla que sembrases en buena tierra, cosechará a treinta, a sesenta y a un ciento por uno. Es decir, multiplicado.

Segundo Principio: Causa y Efecto

Todo lo que haces, tiene una reacción. Toda causa tiene un efecto. No existen las casualidades. Lo que recibes, es el producto de lo que das. Es importante que consideres que tu primera manera de dar es a partir de la mente. Los pensamientos son causas, las cuales suceden sus efectos. La vida es una constante siembra y cosecha. La siembra es la causa; la cosecha, el efecto.

La siembra de pensamientos positivos, tendrá como efecto, la cosecha de una vida abundante y plena. La siembra de tus actos constructivos, de amor, tendrá como efecto, la cosecha del reconocimiento y el triunfo para tu vida.

Suelo decir que la vida es como el eco. Tú das y recibes multiplicado. Si das amor, recibes amor en abundancia. Si ayudas a los demás, recibirás más ayuda de la que te imaginas. Si ayudas a los demás a ser abundantes, tú recibirás abundancia multiplicada.

Tercer Principio: Afinidad o Correspondencia:

Hay mucha verdad en un dicho popular que dice: “los parecidos de juntan”. Lo positivo atrae lo positivo. Lo negativo atrae a tu vida todo lo negativo. Lo igual se atrae.

En los sucesos cotidianos, los seres humanos se unen a otros por lo que tienen en común. Este es un ejemplo para explicarte que el Principio de Afinidad o Correspondencia, hace que tú atraigas exactamente lo que es igual a lo que piensas, a lo que dices y a lo que sientes.

Recuerda, como es en el cielo es en la tierra. Como es en tu mente, es en tu realidad. En el sentido inverso, por ejemplo, si tú eres desorganizado, tu mente también lo está. Si tienes una dolencia o una enfermedad, es porque está reflejando lo que piensas. Todo se corresponde. Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera.

Escucha lo que expresas con tu boca, porque el lenguaje es el reflejo de tu pensamiento. Aprende a ser un observador comprometido. Lo primero que debes observar, es cada uno de los pensamientos de tu mente y sus reflejos en el lenguaje y tus emociones. Observa también a las personas y podrás entender aún más este principio. Si ves a una persona triunfadora, ponle atención a su rostro, su manera de caminar, sus relaciones, su compromiso con sus metas; todos estos son el resultado de su mente. Si observas a un individuo que se queja, critica y juzga, podrás notar también cómo es su vida, su manera de caminar, sus gestos, sus relaciones. Luego, elige qué deseas para tu vida u actúa como tal.

Cuarto Principio: Vibración o Frecuencia

Nada está detenido en el universo y, por consecuencia, todo está en una permanente vibración en tu vida. Cuando tú estás en un estado de paz y de quietud interior,  significa que estás vibrando en armonía.  Todo es energía. Un pensamiento es energía. Cuando este pensamiento se materializa, es porque la vibración de esa energía ha reducido la velocidad de su vibración. Pensar es como arrojar una piedra a un estanque. Cuando arrojas la piedra y ésta cae al agua, puede verse la vibración que produce. Otro ejemplo es la hélice de un avión. Cuando la hélice está girando, visualmente no puedes verla. Así es el pensamiento. Cuando se apaga el motor del avión, puedes ver la hélice; es un ejemplo de que ese pensamiento se materializó.

Un pensamiento positivo vibra con más velocidad, que un pensamiento negativo. Cuando vibras positivo, tú atraes personas, cosas o situaciones que posean la misma vibración de armonía, de alegría. Si tu vibración es positiva y entras a un ambiente negativo, tú puedes percibirlo. Hay como un corto-circuito interior.

Lo que debes tener en cuenta es que siempre estás atrayendo. Si lo que estás recibiendo es negativo, es porque tus pensamientos, palabras y emociones vibran también negativamente. Si lo que recibes es positivo, procura mantener este estado.

Quinto Principio: Oposición o Polaridad

No existe calor sin frío, ni luz sin obscuridad. Todo tiene su par opuesto y co-existen juntos. Ambos opuestos tienen la misma naturaleza. Por ejemplo, si tomas un termómetro, el frío y el calor son lo mismo, es temperatura. La guerra y la paz, tiene su misma naturaleza, la armonía. El miedo y el coraje son la misma cosa, su naturaleza es el amor. Lo que hace la diferencia entre todos los opuestos son sus grados.

El amor, es la más alta escala de vibración. Si bajas la vibración del amor, aparecerán las manifestaciones de su opuesto, es decir, los celos, el remordimiento, el rencor o su opuesto extremo, el odio. En realidad no existe el odio, lo que realmente se manifiesta es la falta o ausencia del amor en todos tus actos.

Concentra tu atención permanentemente en lo positivo. Cuando te encuentres en baja vibración, polarízate. Si estas deprimido, acércate a personas alegres, escucha música divertida, lee la biblia, lee relatos humorísticos, un buen libro que te motive, alquila una película de comedia.

Sexto Principio: Ritmo

En mi libro “Tres Poderes para la Superación Personal” escribí que la vida es como mirarse en un estanque de agua calma. Por más quieta que el agua esté, nuestra imagen reflejada está en permanente movimiento, sin percatarnos quizás de ello.
La vida es dos cosas:
- Un constante reflejo y
- Un constante movimiento.

Todo es un permanente fluir y refluir en la vida. Fluye el amor, el dinero, las ideas, los sentimientos, fluyen los ríos, la lluvia;, fluye la sangre en nuestras venas. Todo está en transformación.

Cuando tu entiendes este principio del ritmo, tu puedes fluir o trasladarte de una polaridad a otra, en el momento que desees.

Este principio ha sido ejemplificado con el “péndulo”. La vida está oscilando siempre de un lado a otro. Hay momentos en el que tuviste tristeza y luego pasaste a la alegría; momentos en el que tuviste en escasez y otros en abundancia.

Al conocer este principio, podrás lograr el equilibrio poniéndote en el punto medio del péndulo. Si estás abundante en el área financiera, ahorra para cuando haya momentos de escasez. Cuando tengas muchas alegrías, contrólalas y celebra con moderación, para que las tristezas no sean profundas cuando lleguen. Esto se conoce como “Neutralización”.
Este es el equilibro del péndulo de la vida. Del día sucede la noche y de la noche el día.

Séptimo Principio: Género

Hay una leyenda griega, conocida como el “Mito de Aristófanes”, relatada por el filósofo Platón en su libro “El Banquete”. Este mito habla de la antigua naturaleza humana, en la cual la parte femenina y masculina estaban integradas en un ser llamado “Andrógino”, cuya forma era redonda en su totalidad, como una naranja. Este Andrógino era un ser satisfecho y extraordinario que, un día, su orgullo y vanidad hizo que conspirara con los dioses del Olimpo, por lo que decidió invadir el cielo y atacar a los dioses; entonces Zeus, el dios supremo, decidió dividirlos por la mitad como castigo. Esta es una alegoría por la que hoy el hombre siempre está buscando su media mitad para volver a integrarse.

Según el principio de Género, lo masculino y femenino están en permanente actividad en todo fenómeno universal. La unión de lo masculino y femenino implica “creación”. Lo masculino y femenino está presente en todos los planos.

En el plano espiritual, este principio se cumple igualmente. La mente subconsciente corresponde al aspecto femenino, que es la que visualiza, intuye, es creativa y sensible. Es la más cercana o próxima a la Mente de Dios. La mente consciente es masculina. Es aquí donde radica la voluntad, la responsabilidad y la actividad.

Cuando estos dos aspectos de la mente se unen, es decir: creatividad y voluntad, surge la creación mental. Estos dos aspectos de género son la base del principio de mentalismo, ya que todo es mente.

Lic. Daniel Fernando Peiró
Argentino radicado en Costa Rica.


Web Oficial:
www.danielfernandopeiro.com

- Lic. en Ciencias del Desarrollo Humano - WTS University - EEUU.
- Conferenciante Intermacional y Motivador. Participa permamentemente en Congresos, Convenciones Internacionales en áreas de Liderazgo, Emprendedorismo, Negocios, Ciencias Económicas, Turismo, Educación, Marketing y Ventas, Relaciones Públicas, Gestión Pública y Convenciones de Empresarios de Redes Multinivel.
- Consultor Organizacional en las Areas de Liderazgo Integral (Holístico), Desarrollo y Transformación Humana, Marketing, Comunicación Institucional, Creatividad y Publicidad.
- Asesor Externo y Facilitador en Liderazgo Integral y Gestión de Cambios en la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad Interamericana de Costa Rica.
- Colaborador y Facilitador en Liderazgo y Transformación Humana en el Doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad Católica de Costa Rica.
- Miembro del Plantel de Capacitadotes de ACOPROT - Asociación Costarricense de Profesionales de Turismo.
- Miembro del Plantel de Capacitadores del CIEM (Centro Interamericano de Extención Empresarial) de la Universidad Interamericana - Costa Rica.
- Reconocido como Embajador para la Paz por la Federación Universal para la Paz en Costa Rica.

Autor de los Libros:
-
"Tres Poderes para la Superación Personal".
-
"16 horas para Templar el Ser" (Autoliderazgo).
-
"Clienting para Pymes”(Marketing - Fidelización de Clientes).

Autor del CD Motivacional:
-
Carpe Diem, Aproveche el día
  Pensamientos de Liderazgo y Superación Personal.